Domingo | Septiembre 10, 2006

La lápida

     Nos acercábamos a Sagüés caminando por el paseo de la playa y quise enseñar a mis tres acompañantes la pequeña lápida conmemorativa donde se guarda memoria a los republicanos asesinados en la Guerra Civil.

    Gemma y Vega desconocían su existencia. Miren, sin embargo estaba enterada y por un momento noté cómo le brillaban los ojos. El 14 de abril pasado, una bandera violeta-roja-amarilla tremolaba en lo alto de un mástil. Alguien se tomó esa molestia para la fecha señalada. La noche que enseñé el enclave a mis amigas yacían rosas y claveles algo secos ya en la hierba.

 

    Este mes de setiembre cumple, si no me equivoco, 70 años de la caída de Irun y más tarde de San Sebastián a manos de los descendientes de Caín. Creo que fue un 19 de setiembre cuando cayó el cuartel de Loyola.

    No estaría mal una reunión frente a la lápida de Sagüés ese día. Abriríamos unas botellas de vino de Oporto (por ejemplo) y leeríamos a plena voz y desde un pequeño estrado a los Poetas del Exilio, con el fin de ponernos mutuamente la carne de gallina por instantes. El acto se cerraría con algúnos músicos callejeros tocando melodías de Kurt Weill y Bertold Brecht, o las pequeñas piezas de Lorca sobre música de “Los cuatro muleros”.

 

    Si tuviera yo que leer algo, elegiría entre todos a Luis Cernuda. Alguno de sus poemas finales, cuando su escritura destilaba amargura y resentimiento y sus versos, como suele decirse, respiraban por la herida.

    Después de pasar por Inglaterra y los Estados Unidos, finalmente Cernuda muere de asco y rabia en México. En uno de sus últimos poemas habla con orgullo y desprecio del “aguachirle conyugal” de los heterosexuales, y no se me borra la impresión de la primera lectura, hace mil años.

Pero quizá y porque viene mas al caso, para el atardecer del 19 de setiembre preferiría leer el titulado “Peregrino”. Hay que tener en cuenta que allá por los primeros años 60, algunos intelectuales se atrevieron a regresar tímidamente  a España. La opción de Cernuda es clara. He aquí la M A R A V I L L A :

 

 

          PEREGRINO

 

  ¿Volver? Vuelva el que tenga,

  Tras largos años, tras un largo viaje,

  Cansancio del camino y la codicia

  De su tierra, su casa, sus amigos,

  Del amor que al regreso fiel le espere.

  Mas, ¿tú?  ¿Volver?  Regresar no piensas,

  sino seguir libre adelante,

  Disponible por siempre, mozo o viejo,

  Sin hijo que te busque como a Ulises,

  Sin Itaca que aguarde y sin Penélope

  Sigue, sigue adelante y no regreses,

  Fiel hasta el fin del camino y tu vida,

  No eches de menos un destino más fácil,

  Tus pies sobre la tierra antes no hollada,

  Tus ojos frente a lo antes nunca visto.

   
Posted by at 20:06:28 | Permanent Link | Comments (0) |
Comentarios
Escribir comentario